¿TE LEVANTÁS MIL VECES POR NOCHE?

¿TE LEVANTÁS MIL VECES POR NOCHE?

Es cierto que el sueño tiene su tiempo de evolución y maduración pero, ¿Debemos quedarnos
de brazos cruzados esperando que su sueño madure? La respuesta desde mi orientación es
No.
Tenemos dos opciones

  • Acompañar acorde a su proceso psicoemocional.
    -Interferir en él y en su curso satisfactorio.

Si sos de las que perdió la cuenta de cuantas veces se despertó en la noche para asistir a su
hijo, quiero dejarte algunos interrogantes para repensar algunas cuestiones:


-MOMENTO DEL DESARROLLO PSICOEMOCIONAL: ¿Está atravesando alguna crisis, está en la
etapa de dentición, crees que está con algún proceso que le esté generando un poco de
angustia como por ejemplo la Angustia por el Proceso de Diferenciación Yoica (separación), un
Brotes de Crecimiento, un Cambio del Patrón en el Sueño?
CAMBIOS CONTEXTUALES: ¿Hubo algún cambio brusco o inusual en la dinámica familiar?
Podemos pensar en situaciones como la vuelta al trabajo de alguno de los cuidadores,
mudanzas, cambio de espacios en el hogar, integrante nuevo en la familia, incorporación de un
cuidador como por ejemplo una niñera. También podeos pensar en discusiones familiares,
problemas imprevistos en la familiar como una pérdida, la muerte de un ser querido.
-RUTINA DE SUEÑO: ¿Cambió la rutina en algo? Chequea los horarios del inicio del día, del
inicio de la noche y de las siestas. También podemos pensar en la posibilidad de que esté
conciliando el sueño en un estado de angustia, estrés o irritabilidad. ¿Estará despierto más
tiempo de lo que puede interaccionando por demás con los estímulos diarios o quizás lo estés
llevando a dormir antes de tiempo? Todo esto genera mucho estrés y baja la calidad de sueño.
-¿CÓMO ESTUVO EL DÍA DE TU HIJO? Ya sabemos que la noche es el resultado del día con lo
que sí ese día fue muy estresante para tu hijo, probablemente impacte en su sueño nocturno.
Pensemos siempre en la posibilidad de brindarles un mayor porcentaje de experiencias
placenteras y un menor porcentaje de experiencias displacenteras que son propias de la
cotidianidad que todos atravesamos en el día.

-¿CÓMO SE DUERME TU BEBÉ? Si concilia el sueño siendo acunado, con música o con pecho,
con chupete o mamadera; sea con lo que sea que se duerma la regla es: “Con eso que se
duerma es lo que pedirá al despertarse en la noche”. Entonces trabaja los hábitos de
autonomía todo que puedas!

¡REPASEMOS!

Momento de su desarrollo Psico-emocional: es decir, quizás esté atravesando algún proceso
psíquico que le genera angustia y hace que se despierte mucho más en la noche.
-Cambios contextuales: chequea si hubieron cambios en la familia o en su dinámica que quizás
hayan podido generarle un sueño de alerta.
-Chequea su rutina diaria: pensar en transiciones de siestas, en tiempos de vigilia, cantidad de
siestas y sus duraciones y en rutinas de relajación. ¿Qué podes ajustar de todo eso?
-Hábitos de Autonomía: cuando un niño se duerme con un estímulo puede que pida eso
mismo en sus despertares nocturnos. ¡Trabaja los hábitos de autonomía!
-La noche es el resultado del día: pensar en cómo estuvo su día, si fue recreativo o estresante,
si se angustió mucho o estuvo feliz y alegre.

¡Espero que les hayan servido estos Tips!

Cariños, Deb!